Después de una intensa sesión con un chico, el hambre nos ganó y pedimos comida. Pero cuando llegó el repartidor, me di cuenta de que no podrÃa pagar. Para mi sorpresa, él tenÃa otra forma de cobrar y no dudé en aceptar.
Terminó dándome más que solo la entrega. ¡Mira como me hace pagar !